Se promulgó ley que crea Fondo de garantía para la actividad lechera

| 19 febrero, 2018
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El pasado viernes 16 se promulgó la ley que crea el nuevo Fondo de Garantía para la actividad lechera, que tiene el objetivo de reestructurar el endeudamiento de los tambos.

Ahora comienza el proceso de reglamentación de la ley para la posterior puesta en práctica.

Las principales gremiales de productores criticaron la semana pasada algunos aspectos de la implementación del fondo y su alcance. Consideran que será administrado de una forma errónea y que terminará perdiendo buena parte de la eficacia que necesita el sector.

La principal discrepancia es que los recursos de ese fondo cubran solo una fracción de los productores. Las gremiales lecheras  proponen otro proyecto, ampliándolo el total del fondo de U$S 30 millones a U$S 60 millones. Plantean que los precios de todas las leches al consumo incorporen ese aumento de $ 1,30 por litro (que se implementó el año pasado a la leche fresca), asumiendo que en el mediano plazo el consumo de leche común será superado por el de leche larga vida.

Promueven además, que aún utilizando solo la leche pasteurizada se aumentara el tiempo de recaudación, y que en vez de hacerlo durante cuatro o cinco años fuera en seis u ocho años, como ocurre con el actual Fondo de Financiamiento a la Actividad Lechera (FFAL).

El productor de Canelones Justino Zavala, directivo de la Agremiación de Tamberos de Canelones (ATC), dijo al programa  Agronegocios Sarandí que la propuesta de los tamberos fue atendida parcialmente, porque el fondo que era exclusivamente de garantía pasó a destinar unos U$S 6 millones a los pequeños productores, que producen como máximo 480.000 litros al año -unos 1.300 litros por día-.

Señaló que el sector está muy complicado por una profunda crisis, que hay expectativas de que se pueda empezar a recuperar, pero que necesita rápidamente de una inyección de fondos frescos.

Recordó que se viene trabajando en este tema desde hace más de dos años, con distintas alternativas como la devolución de impuestos, recuperar los U$S 39 millones que Venezuela aún adeuda a Conaprole, y algunas otras alternativas. Pero cristalizó finalmente en la posibilidad de recuperar, a través del precio de la leche pasteurizada, parte de lo que el sector productor le trasladó al consumidor en los últimos 10 años.